Una colección de especias desordenada ocupa más espacio y hace que compremos productos que ya teníamos. Con una organización sencilla es posible ganar espacio y cocinar con más comodidad.
Agrupa por frecuencia de uso
Coloca delante las especias que utilizas a diario y deja al fondo las menos frecuentes.
Revisa fechas y duplicados
Elimina envases vacíos y reúne productos repetidos siempre que sea seguro hacerlo.
Utiliza recipientes visibles
Los tarros transparentes permiten reconocer el contenido rápidamente. Etiqueta cada recipiente si los condimentos se parecen.
Aprovecha cajones y armarios
Un organizador ajustable evita que los tarros queden ocultos y permite adaptar el espacio a distintas cantidades.
Mantén una rutina sencilla
Devuelve cada tarro a su lugar después de cocinar y revisa el cajón una vez al mes.